La primera modalidad de colocación sólo se adopta sobre pequeñas superficies y revestimientos de escaleras, aunque en el pasado se empleaba en pavimentos de grandes dimensiones. Los condicionantes que aportamos a continuación y la exigencia de oficio por parte del colocador han reducido sus posibilidades.
Sin embargo, la colocación desolidarizada, con diferentes variantes, puede considerarse una técnica universal para la instalación de la mayoría de pavimentos rígidos modulares, al superar las restricciones impuestas a la otra técnica [que por similitud con la técnica aplicada en revestimientos también podemos denominar “de pegado”].