Institut de Promoció Ceràmica
Buscar en:buscar

Soportes Horizontales

Entre los soportes horizontales seleccionamos los forjados y las soleras de hormigón, aunque la tierra compactada debe considerarse un tercer tipo de soporte para ciertos materiales rígidos como los adoquines.

Los forjados se definen como losas de hormigón armado no homogéneo que constituyen la base resistente de pisos y algunos faldones de cubiertas. En función de la dirección de transmisión de las cargas a los apoyos se clasifican en unidireccionales (por ejemplo, los forjados de viguetas o las losas con un único sistema de nervios paralelos); bidireccionales, cuando las cargas de transmiten según dos direcciones principales, generalmente ortogonales (por ejemplo, los forjados reticulares); y multidireccionales, cuando poseen capacidad resistente en todas las direcciones de su plano (por ejemplo, losas macizas).

En función de su realización o ejecución, los forjados se clasifican en prefabricados, cuando predominan los elementos prefabricados sobre los materiales colocados in situ y en los que la resistencia se confía a prefabricados de origen industrial; semiprefabricados, cuando la resistencia que aportan los prefabricados debe completarse con hormigón y armaduras in situ; y los forjados in situ para los que la resistencia se confía completamente en los materiales aportados in situ y los elementos prefabricados sólo tienen funciones de aligeramiento o relleno.

Los forjados son elementos constructivos complejos por sus funciones múltiples y comportamiento. Entre las primeras destacan[1]:

  • Soportar las cargas propias y las que reciban de pisos o cubiertas, transmitiéndolas a los elementos en que se apoyan [muros, pilares o vigas]. Es la función principal y más delicada al distribuirse las cargas de modo no uniforme.
  • Recoger y distribuir entre los diferentes pórticos las fuerzas que actúan sobre el edificio según el plano del forjado. Es la función diafragma al tratarse el forjado como un elemento sutil, sin apenas rigidez transversal, capaz de soportar únicamente las fuerzas cuya acción se ejerce según su propia superficie media. Estas acciones pueden ser asentamientos o movimientos del terreno, el viento o seísmos. Para cumplir esta función, los forjados deben poseer al menos una losa continua [la capa de compresión en forjados de viguetas o las dos alas (dos losas continuas) de las losas alveolares pretensadas].
  • Arriostrar y solidarizar los diferentes pórticos de la estructura, para que las diferentes acciones sobre el edificio se absorban solidariamente.
  • Contribuir a evitar el pandeo lateral de las vigas (especialmente las metálicas).
  • Cortar la longitud de pandeo de los soportes. En los pilares, esta longitud es la distancia entre forjados, en sus puntos de intersección con ellos.
  • Contribuir a reducir la torsión en las vigas.
  • Actuar como elemento compartimentador en sectores de incendio, evitando la propagación en vertical del fuego.
  • Ofrecer el adecuado aislamiento acústico (al ruido aéreo y de impacto) y, en su caso, aislamiento térmico.

La selección del tipo de forjado obedece tanto a criterios funcionales como a variables económicas y logísticas, mutables según regiones geográficas y con el tiempo.

Bajo la clasificación antes expuesta de prefabricados, semiprefabricados y forjados in situ, aportamos una ampliación de esa clasificación según la fuente documental [1].

Ya se ha comentado que la selección del tipo de forjado es consecuencia de múltiples factores como el coste, la logística de provisión y ejecución, y los condicionantes técnicos de diferente naturaleza:
  • Estructurales: Tipo de cargas que deben soportar, luces requeridas, limitación de la deformación, vibraciones (por presencia de motores o por acciones dinámicas o estáticas), durabilidad en función del ambiente (por ejemplo, frente a ambiente marino), fuerzas en su plano (zonas sísmicas o acción del viento) y arriostramiento confiado al forjado o no (por ejemplo, en función de la estabilidad del suelo)
  • Del proyecto: Vigas colgantes o no, canto limitado o no, tamaño de los voladizos, cara inferior necesariamente plana o no, presencia y geometría de los huecos
  • Constructivas: En cuanto al enlace con el tipo de apoyo (muro, vigas de hormigón o acero), y la exigencia o no de fisuras en su cara inferior
  • De aislamiento: Como respuesta a exigencias de aislamiento acústico (al ruido de impacto y aéreo), térmico, resistencia al fuego, y estanqueidad
En todos los países los forjados están regulados por normas, instrucciones técnicas y otros documentos, acompañados de métodos de ensayo para la evaluación de las diferentes características. En el caso de España, el conjunto normativo y la documentación técnica de referencia es bastante amplia, según de desprende de la relación adjunta [Normas sobre forjados].

Toda esta complejidad del elemento estructural forjado se reduce drásticamente bajo la consideración de soporte base horizontal de un recubrimiento rígido modular, ya que sólo se precisa conocer su estabilidad y ésta queda definida y, en muchos casos, acotada por la deformabilidad bajo cargas o sin ellas. Tal como se expone en el siguiente apartado, los principales parámetros que definen la deformabilidad del soporte base horizontal son:

  • La edad o madurez de todos los conglomerados de cemento y, entre ellos, las soleras y los forjados de hormigón, asociada al fenómeno de retracción (disminución de volumen) por evaporación del agua e hidratación del cemento.
  • Las flechas activas de los forjados, como característica asociada a la deformación bajo carga de este elemento estructural.


[1] Forjados. LUIS FELIPE RODRÍGUEZ MARTÍN. Universidad Nacional de Educación a Distancia. Fundación Escuela de la Edificación, Madrid. ISBN 84-86957-96-6. 3ª edición, 2005. Págs. 19-28.

Dirección Postal:
Diputación Provincial
Avda. Vall d'Uixó, 25
12004 Castellón

Centro de Documentación:
Biblioteca del Museo de Bellas Artes de Castelló

Avda. Hermanos Bou, 28 - 12003 Castellón

M-V: 10-14 horas
Tel. (+34) 964 72 75 26 - 964 72 75 27

Contacto
Tel. (+34) 964 35 97 44
Fax (+34) 964 35 99 40
E-mail: ipcdip@dipcas.es

Nota legal

Diputació de Castelló