La mayoría de normas nacionales sobre la instalación de recubrimientos rígidos modulares incluyen esta capa o estrato como específica para albergar o embeber conducciones y preinstalaciones. En solados, especialmente sobre forjados, es habitual encontrarnos con las instalaciones en el suelo cuando no se prevén falsos techos.
La cubrición de canalizaciones y tuberías se resuelve con materiales aislantes o ejecutando una capa que enrasa con la tubería de mayor sección.
En el apartado dedicado a los
aislamientos ya se ha mencionado la posibilidad de embeber y cubrir las conducciones con aislamiento térmico. Cuando se incorpora doble aislamiento acústico y térmico es la única excepción a la regla general de instalar primero el material fonoaislante y después el termoaislante.
Cuando no se adopta esa opción se recurre a los siguientes tipos de recrecido:
- Lecho de arena seca, de distribución 0/4 mm Ø, conformando una capa de 20 mm de grosor máximo
- Lecho de piedra triturada, de tamaño distribuido 0/5 mm, formando una capa de 30 mm de grosor máximo
- Lecho de arena estabilizada, formado por 100 Kg/m3 de conglomerante hidráulico (cemento o cal) y arena de distribución granulométrica 0/4 mm, admitiendo un grosor máximo de 40 mm
- Capa de mortero pobre, a razón de 200 Kg/m3 de cemento o 325 Kg/m3 de cal hidráulica, sin limitación de grosor
- Una capa de nivelación con suficiente resistencia mecánica para soportar el solado y las cargas previstas (caso de no tener necesidad de instalar aislamientos), obtenida con mortero de cemento, en la composición 325 Kg/m3 y que puede incorporar un mallazo de refuerzo por encima de las conducciones [por ejemplo, mallazo electrosoldado de 50x50 mm de luz y masa mínima de 0,22 Kg/m2
Estos tipos de recrecido se corresponden con las exigencias de resistencia mecánica para el solado rígido modular:
- En los de bajo requerimiento se seleccionan los cuatro primeros recrecidos
- Para los solados de alta resistencia mecánica se selecciona la última opción
- En solados exteriores se descartan los dos primeros recrecidos
En cierto modo, la superficie del recrecido se convierte en nueva base del sistema de solado, incorporando o no capas especializadas.
Las siguientes ilustraciones muestran diferentes soluciones de empotramiento de las conducciones.