En las normas actuales, la colocación tradicional con mortero se referencia casi exclusivamente a los que emplean el cemento como único conglomerante hidráulico. Sólo la americana ANSI A108.1A (1992) especifica composiciones mixtas para la instalación de recubrimientos [composiciones en volumen desde 1:1/2:5 a 1:1:7 para revestimientos y 1:1/10:5-6 para pavimentos. En esa norma las composiciones con sólo cemento se reservan a solados [1:5-6] y platos de ducha [1:4]. También la norma francesa NF P61-202 (2003) cita las cales hidráulicas naturales
NHL o
NHL-Z de cualquier clase, o
HL de clase 5 como conglomerante hidráulico, junto con el cemento, en la composición de morteros destinados a la colocación de solados.
Las referencias a la composición siempre se describen con los componentes de los conglomerantes y, por último, el árido, separados por dos puntos y especificando si se trata de composición en volumen o masa. Por ejemplo:
- 1:7 en volumen, una parte de cemento por siete partes de arena
- 1:1:7 en volumen, una parte de cemento, una parte de cal y siete partes de arena
La composición en masa suele deducirse desde la densidad de los materiales. En algunas normas se especifican ambas composiciones [por ejemplo, en
BS5385 Parte 1 (1995) se aportan 1:3/1:4 en volumen y 1:3,4/1:4,5 en masa para morteros destinados a la colocación de baldosas en revestimiento.
Aunque no existe unanimidad de composición en las diferentes normas nacionales, tampoco se da una gran dispersión. Son reglas generales:
- La selección de cementos de la menor clase resistente (salvo en pavimentos de medias exigencias mecánicas)
- La general referencia al uso de arenas lavadas, preferentemente de naturaleza silícea, en el rango de tamaños entre 0 y 4 mm de diámetro y con distribución granulométrica equilibrada
- La exigencia de empleo de agua potable
- El espectro de composiciones varía entre 1:3/1:4 [AS 3958.1 (2007), BS 5385 (1990)] y 1:1:7 [ANSI A108.1A (1992)]
- La menor relación cemento/árido suele darse en morteros destinados a revestimientos, mientras que la menor relación agua/cemento [0,55-0,65, aproximadamente equivalentes a 27,5 l de agua por 50 kg de cemento (dos sacos)], sólo se especifica en una norma para los morteros semisecos destinados a recrecidos en solados o la colocación al tendido.
La consistencia y también la trabajabilidad de los morteros frescos depende, en buena medida, del tipo de arena utilizada. La mejora de esas propiedades pasa por:
- La mezcla de diferentes tipos de arena, especialmente entre arenas trituradas y naturales
- El uso de la cal como conglomerante
- El empleo de aditivos que mejoren las propiedades en fresco
El uso del cemento y el agua como rectificaciones de estos atributos nunca son recomendables: Ambos contribuyen a incrementar la
retracción. Además, el cemento rigidiza el mortero endurecido.
Ante el retroceso de los
morteros de receta preparados
in situ y el suministro a obra de un único
mortero industrial, como
mortero de albañilería, se deben adecuar las propiedades en fresco a la modalidad de colocación, con la especial recomendación anterior de no emplear el agua y el cemento para rectificarlas.
Para la adherencia del mortero, su
capacidad humectante es crucial y depende en buena parte de su consistencia en fresco.
Para los revestimientos rígidos modulares es recomendación compartida seleccionar composiciones en función del árido disponible entre
1:5 (mayor rigidez y resistencia) y
1:1:8 (con menor resistencia mecánica pero mayor deformabilidad y trabajabilidad). Respecto a sus componentes también son recomendaciones generales:
- Cemento Portland de la menor clase resistente [CEM I 32,5 EN 197-1:2000] o cemento común compuesto CEM II también de la menor clase resistente 32,5 MPa.
- Cal aérea apagada (CL-S), del mayor contenido en [CaO+MgO], por ejemplo CL90-S, según EN 459-1; o cales hidráulicas de baja resistencia a la compresión [NHL2, NHL2-Z ó HL2].
- Arena, a ser posible silícea, de distribución granulométrica equilibrada entre los tamaños 0 y 4 mm Ø, del tipo PM [el 30-70% en masa pasa por el tamiz medio de 0,5 mm, según el Anexo A de la norma UNE 146110 (1997)].
- Agua potable, en la menor proporción agua/cemento que asegure trabajabilidad y consistencia.