Las juntas de colocación dan respuesta a unos requerimientos específicos del recubrimiento rígido modular que se denominan funciones:
- Para disipar las tensiones que se producen a nivel del recubrimiento, sometido principalmente a esfuerzos de compresión, de flexión y de tracción, a causa de la inestabilidad de los soportes o variaciones dimensionales de capas intermedias y de las propias baldosas
- Entre superficies con diferente presión de vapor de agua. Si éste migra desde el interior del recubrimiento hacia el exterior y tenemos baldosas inabsorbentes o impermeables al vapor, la junta facilita su evacuación.
- Asimismo facilita la evaporación del agua o disolvente del material de agarre durante su endurecimiento
- Absorción de las desviaciones dimensionales de las baldosas
- Especialmente con baldosas cerámicas y allá donde se persigue subrayar, con el color y la textura, esta preciada propiedad
Definimos la junta de colocación como la separación física entre baldosas en un recubrimiento rígido modular, separación que se observa principalmente en revestimientos y pavimentos cerámicos.
Además de contribuir a subrayar el atributo modular de un recubrimiento, las juntas entre baldosas tienen unas funciones técnicas bien definidas: función mecánica para absorber las tensiones de compresión y tracción que se pueden producir al nivel de recubrimiento, función de difusión del vapor desde los estratos inferiores y función también de poder absorber mínimamente las desviaciones dimensionales (de longitud y anchura) de aquellos tipos de baldosas que se comercializan con tolerancias (especialmente las baldosas cerámicas).