En general, los adhesivos cementosos deformables deberán:
- Contener un 6% de polímeros como mínimo, porcentaje respecto a la masa seca
- Utilizar polímeros “blandos” con una temperatura baja de transición vítrea[1]
- Tener un contenido de cemento entre el 30 y 34%
En los materiales de rejuntado cementosos (
CG 2 según EN 13888) los polímeros serán del tipo hidrófugo, para conseguir un equilibrio y un buen nivel en sus principales características: adherencia, cohesión, resistencia a la abrasión, y deformabilidad; junto a la reducción de la absorción de agua, la manchabilidad y la resistencia a la formación de eflorescencias, por el efecto hidrófobo de los polímeros.
Una precisión final. Desde el Proyecto Colocación hemos hablado siempre de
deformabilidad y no de
flexibilidad o
elasticidad. Pensamos que podemos usar la denominación
flexible asociada a EN 12002, pero nunca el término elástico como adjetivo de un adhesivo cementoso. Lo que medimos y exigimos a un adhesivo cementoso es la capacidad de aguantar la adherencia (ausencia de fisuras o rotura adhesiva) ante una deformación provocada por tensiones de cizalladura. La
elasticidad está reservada a las masillas para juntas de movimiento y la flexibilidad a los adhesivos de resinas en dispersión.
Adherencia y deformabilidad con baldosas cerámicas BIa Sobre soportes estables y en condiciones climáticas más o menos normales (por ejemplo, las presentadas en interiores) la colocación de baldosas cerámicas inabsorbentes (las que tienen una capacidad de absorción de agua E ≤ 0,5%) precisan un adhesivo cementoso que asegure la adherencia en un tiempo abierto razonable (por ejemplo, los 20 min contemplados en la norma EN 12004), a sabiendas que esa adherencia será mayoritariamente química en la interfaz entre el material de agarre y el reverso de la baldosa cerámica. Bajo esas premisas, un adhesivo cementoso
C 1, según la norma EN 12004,
puede ser suficiente para el correcto anclaje de
cualquier tipo de baldosa cerámica sobre soportes estables de
clase 1 y superficie de colocación en base cemento. Aseguraremos esa adherencia química con un contenido en polímeros no superior al 2%. Si podemos elegir, optaremos por:
- Polímeros “duros” que proporcionan un aumento rápido de la resistencia adhesiva y un buen comportamiento a temperaturas elevadas.
- Retenedor de agua del tipo MHPC (metilhidroxipropilcelulosa) en un porcentaje del 0,3-0,4%
En la tabla adjunta se detallan las características de un buen adhesivo
C 1 según EN 12004.
Para los adhesivos cementosos
C 2 es suficiente variar ligeramente la composición, duplicando el contenido de polímeros termoplásticos (del 2% al 4%). En la tabla adjunta se aporta un ejemplo.
Cuando precisemos un
C 2 deformable, contemplados como tales en la nueva norma europea EN 12004 (2007), precisaremos adhesivos cementosos con un contenido en polímeros igual o superior al 6%, con las características que ya hemos descrito anteriormente. Con ello conseguiremos, en algunos casos, un mayor tiempo abierto, aunque las características fundamentales serán:
Según
EN 12002, conseguir flechas de 3-4 mm para la deformación transversal, tanto en condiciones de laboratorio (23 ºC y 50% HR) como tras inmersión en agua o a muy baja temperatura
Según
DIN 53265, alcanzar desplazamientos de cizalladura de 0,3-0,4 mm, en las mismas condiciones que el caso anterior.
Con adhesivos cementosos
C 2 deformables estamos en condiciones de colocar cualquier tipo de baldosas cerámicas sobre soportes de
clase 2 respecto a la estabilidad dimensional, superficies de colocación en base cemento y también en exteriores, en condiciones climáticas incluso desfavorables. Sólo debemos considerar una restricción: el formato de la baldosa cerámica, que no será superior al N 30 x 30 cm. Dado que las tensiones de cizalladura se acumulan en el borde de la baldosa, éstas serán tanto mayores cuanto mayor sea el formato. Será muy recomendable colocar con junta abierta mínima de 3 mm y seleccionar materiales de rejuntado
CG 2 deformables.