Todos los factores anteriores nos llevan a un cuadro de selección relativamente sencillo.
Los morteros de cemento y/o cal tienen la condición de materiales de agarre
rígidos y con anclaje de tipo mecánico (la hidratación del cemento). Todo ello se traduce en restricciones para los morteros destinados a revestimiento:
- Sobre soportes estables de clase 1
- Sobre superficies de colocación compatibles con el mortero
- Sobre superficies de absorción/succión media (si la succión es alta hay que humedecerlas)
- Sobre superficies con desviaciones de aplomado/planitud hasta 20 mm en 2 m
- Con baldosas de capacidad de absorción de agua superior al 3% (con baldosas con absorción mayor al 10%, hay que someterlas a inmersión y posterior escurrido)
- Con baldosas cuyas dimensiones dé una superficie no superior a 900 cm2
- Condiciones climáticas que no prevean riesgo de helada
y a pavimentos:
- Mismas limitaciones que para los revestimientos en la modalidad de colocación “a punta de paleta” (capa de mortero adherido al soporte)
- Las desviaciones de planitud deben tomar en cuenta el nivel respecto a la cota de entrega
- En solados colocados “al tendido” sobre capa de desolidarización (lecho de arena o gravín) se puede colocar sobre soportes inestables de clase 2.
- Con puentes de unión para soleras jóvenes, en sustitución del espolvoreado de cemento y cal pueden colocarse baldosas con E ≤ 3%.
En caso contrario, la opción será la selección de un adhesivo bajo los criterios que se exponen en los siguientes cuadros: