Este tipo de adherencia se produce por la formación de compuestos e interacción química entre moléculas, así como fuerzas electrostáticas de atracción a escala atómica o molecular. Estas uniones químicas o electrostáticas son las que producen la adherencia sobre superficies lisas y/o inabsorbentes. En el seno del material, predominan las fuerzas de cohesión, bien interatómicas o intermoleculares, a muy corta distancia.
Con la introducción en las composiciones de los morteros del látex natural (Reino Unido, 1923) se inicia el proceso ya comentado de modificación de las características en fresco y una vez endurecidos de los morteros en base cemento. En este tipo de morteros aditivados con polímeros, que llamaremos adhesivos, se produce una adherencia mixta: mecánica con la hidratación del cemento y química con la presencia de la resina (polímeros) que también contribuyen a la adherencia, aglomerando partículas y filamentos, tal como puede apreciarse en la imagen adjunta.