En resumen, se tienen dos posibilidades de selección para los materiales de agarre con los que colocará las baldosas: morteros y adhesivos. El denominador común de ambos es que la adherencia se produce en el proceso de endurecimiento; la diversidad está en el tipo de adhesión que se produce en el seno del material y con las superficies con que entra en contacto, también en el tipo de endurecimiento.
La colocación de baldosas en capa gruesa con morteros de cemento o cemento/cal se caracteriza porque el tipo de adhesión es únicamente mecánica y el tipo de endurecimiento es exclusivamente por hidratación del conglomerante.
La colocación de baldosas en capa delgada con adhesivos cementosos se caracteriza por el tipo de adhesión que es mecánica y química, siendo el endurecimiento básicamente también por hidratación, aunque en esa hidratación interviene el proceso de acoplamiento cohesivo de los polímeros.
La colocación de baldosas en capa delgada con adhesivos no cementosos se caracteriza por una adherencia exclusivamente química, siendo el proceso de endurecimiento bien por evaporación del agua o del disolvente o por reacción química de los componentes.
La
adherencia se considera un requisito esencial ya en los morteros de albañilería [EN 998-1:2003, Especificaciones de los morteros para albañilería. Parte 1: Morteros para revoco y enlucido], debiéndose especificar el valor de la adhesión obtenido según el método de ensayo de EN 1015-12, y el tipo de rotura. En algunos casos, también la adhesión tras ciclos climáticos de acondicionamiento [EN 1015-21].
Sin embargo, no es exigida en los morteros de albañilería destinados a otros usos distintos, incluida la colocación de baldosas, para las que sólo se exige la resistencia a la compresión del mortero endurecido, según EN 1015-11. La norma de estos morteros de albañilería EN 998-2:2003 [Especificaciones de los morteros para albañilería. Parte 2: Morteros para albañilería] sí establece la posibilidad de declarar la
resistencia de unión (adhesión) en aplicaciones de requisitos estructurales, como resistencia inicial al cizallamiento, según el método de ensayo descrito en EN 1052-3.
En el proyecto de norma prEN 998-3:2006 (E) [Especificaciones de los morteros para albañilería. Parte 3: Productos para el revoco y el enlucido basados en conglomerantes orgánicos], la
adhesión vuelve a estar considerada como característica fundamental, medida según EN 1542.
Es en los adhesivos donde la adherencia es considerada requisito fundamental. En la norma EN 12004 se evalúa a través de la resistencia a la tracción o a la cizalladura según el tipo de adhesivo. En el documento
la medida de la adherencia se amplía esta información.
Por último se ofrece otro documento sobre
la adherencia química que subraya el papel de los polímeros en los
adhesivos cementosos, un ejemplo de acción combinada de adherencia de tipo mecánico y químico.