Proceso térmico de cohesión de materiales en estado pulverulento o granular, mediante el cual un sistema de partículas o cuerpo poroso modifica algunas de sus propiedades, en el sentido de evolucionar hacia un estado de máxima compactación (empaquetado sin huecos, o de porosidad nula o muy baja). Esta evolución tiene lugar por reacciones en estado sólido a la temperatura mínima para la formación de una fase líquida.
El proceso de sinterización incluye tres fases teóricas: etapa inicial o formación de cuellos, etapa de densificación y crecimiento de granos y, por último, la formación de poros internos. En este proceso tienen lugar los cambios microestructurales (formación de nuevas fases cristalinas y vítreas) que definirán las propiedades físicas del producto final (resistencia mecánica, expansión por humedad, resistencia a los cambios bruscos de temperatura, etc).
Son productos sinterizados las cerámicas, los refractarios y el cemento. No experimentan el proceso de sinterización el vidrio, los vidriados, los esmaltes y las fibras cerámicas.