Existe una cierta confusión de léxico en castellano respecto a la denominación de los recrecidos en los que el conglomerante [aglomerante hidráulico] es la
magnesia y el nombre del mineral
carbonato de magnesio anhidro.
El carbonato de magnesio anhidro [MgCO
3] se presenta en la naturaleza en cristales trigonales blancos y es prácticamente insoluble en agua, acetona y amoniaco. A esta
sal anhidra de carbonato de magnesio se le llama
magnesita. Existen otras sales hidratadas que sí son solubles en ácidos y cristalizan bajo estructura monoclínica o triclínica, por ejemplo:
- La barringtonita [MgCO3·2H2O] (sistema triclínico)
- La nesquehonita [MgCO3·3H2O] (sistema monoclínico)
- La lansfordita [MgCO3·5H2O] (sistema monoclínico)
También existen minerales combinación de sal e hidróxido, como la
hidromagnesita [MgCO
3·Mg(OH)
2·3H
2O].
Con el término
magnesia como aglomerante hidráulico se refiere la documentación alemana
[1] al uso de la
magnesia caústica [Mg(OH)
2] y el
cloruro de magnesio [MgCl
2], conocido como
cemento de Sorel (descubrimiento de 1867) y que fue aplicado a soleras industriales ya a finales del siglo XIX por su elevada resistencia mecánica, también por su capacidad de aglutinar materiales orgánicos e inorgánicos de diversa naturaleza.
A los morteros de magnesia empleados en recrecidos se les llama
recrecidos de magnesita.