Sin ánimo de exagerar podemos decir que las juntas de movimiento constituyen el punto crítico y crucial en la ejecución de calidad de un recubrimiento cerámico. Son el elemento esencial que permite absorber las tensiones de compresión y tracción del entero sistema, así como las tensiones y esfuerzos generados en su base (soportes y/o estructuras). Las capas de separación nos permiten desvincular estratos y las juntas de colocación nos reducen las tensiones en la parte más externa del recubrimiento cerámico, pero son las juntas de movimiento quienes regulan y absorben las potenciales tensiones entre el sistema de recubrimiento y los elementos constructivos sobre los que se asienta.
Sin embargo, desde el lado de la ejecución de un recubrimiento cerámico las juntas de movimiento representan un obstáculo, sobre todo las estructurales y las intermedias, para el rendimiento del trabajo del colocador, y como tal obstáculo se intentará salvar de la forma más cómoda y rápida posible.
De ahí nace la necesidad ineludible de que
existan los proyectos de colocación y de que esos proyectos
incluyan las juntas de movimiento en todas sus variables: materiales, dimensiones y ubicación.
En esta breve exposición de las fases del proceso de ejecución de una junta de movimiento supondremos que:
- Se han caracterizado completamente los espacios a revestir, se conocen los soportes, se tienen localizadas las juntas estructurales y se han contemplado tanto las condiciones ambientales como de uso de ese espacio.
- Como consecuencia, se ha elaborado el correspondiente proyecto gráfico de ubicación de las juntas de movimiento y el pliego de prescripción técnica donde se describen los materiales, las dimensiones y las particularidades constructivas para cada tipo de junta.
- El subcontratista, a través de la Dirección Facultativa, recibe el proyecto y las instrucciones para su ejecución, reflejadas éstas en el Libro de Órdenes.
Bajo estas premisas, el subcontratista procederá a la ejecución de la junta de movimiento, siguiendo el proceso que se expone a continuación:
- Inspeccionará, localizará y señalizará las juntas estructurales preexistentes, para dar cuenta de las anomalías que encuentre y recibir instrucciones sobre las mismas de la Dirección Facultativa.
- Se procederá a la limpieza exhaustiva de esas juntas y al relleno provisional ante operaciones posteriores. O bien se ejecutará el relleno definitivo con el material compresible, protegiendo su cara vista de esas operaciones.
- Ante la ejecución de capas de separación, se señalizará exactamente la posición de estas juntas estructurales.
- Ante la ejecución de capas de regularización, repartición de cargas y/o nivelación se dispondrán las correspondientes maestras, a ser posible de anchura igual a la junta de movimiento, que conformarán el hueco de la junta definitiva enrasada hasta la capa de separación final o, en su defecto, la superficie de colocación de la baldosa cerámica. En el caso de utilizar perfiles metálicos o de PVC duro como refuerzo, anclados al soporte o la capa de separación, sirven en ocasiones como referencia para la obtención de la sección constante de la junta.