El desprendimiento de varias baldosas alineadas suele ser consecuencia del fallo de la adherencia por esfuerzo de cizalladura sobre el material de agarre. Ya hemos citado en numerosas ocasiones las tensiones que se producen en un revestimiento cerámico al superponerse las contracciones de las capas intermedias (enfoscados maestreados) o los soportes (cerramientos y particiones) con las dilataciones de las baldosas. En exteriores estas tensiones son mayores, también por la contribución de las oscilaciones térmicas sobre los materiales involucrados.
Las variaciones dimensionales de la superficie del alicatado sólo pueden absorberse con las juntas de movimiento perimetrales y, en su caso, también intermedias. De forma secundaria, las juntas de colocación entre baldosas también contribuyen si los materiales de rejuntado son mínimamente deformables.
En consecuencia, el primer factor de atribución del desprendimiento de baldosas alineadas es la ausencia de ambos tipos de juntas. Si además, se ha producido una tensión localizada por:
- Diferente retracción de los morteros de enfoscados (presencia de fisuras)
- Ceñido del alicatado por otros materiales
- Presencia de una junta estructural por debajo del alicatado
- Juntas de ensamblaje en cerramientos prefabricados
fallará la adherencia rígida del material de agarre, normalmente con una rotura adhesiva en la interfaz con la baldosa o con la superficie de colocación.
El desprendimiento en la periferia del alicatado nos remite a la liberación del esfuerzo de cizalladura propagado por el revestimiento rígido.
Cuadro resumen