Los despegues generalizados que no se acompañan de levantamientos son consecuencia de una débil unión adhesiva entre la baldosa y el material de agarre, y/o éste y la superficie de colocación. La rotura de la unión adhesiva se producirá por tensiones generadas por el tránsito, salvo en el caso de destrucción por causas externas de la superficie de colocación o el propio material de agarre.
La prevención debe actuar sobre la interfaz de la unión adhesiva:
- Seleccionando adhesivos con una buena adherencia química con baldosas de los grupos Ia y Ib, sobre todo a partir de formatos con S>900 cm2. También en exteriores con riesgo de helada con todo tipo de baldosas. Es decir, colocación en capa delgada con adhesivos cementosos C 1 ó C 2 según EN 12004.
- Comprobando que la superficie de colocación está limpia y seca, también bien cohesionada y sin presencia de fisuras
En el caso de pavimentos exteriores sometidos a la helada debemos evitar la acumulación de agua por debajo del solado:
- En cubiertas pisables, disponiendo un drenaje entre la impermeabilización ejecutada sobre la solera de pendiente (mínimo un 2%) y la solera flotante que recibirá el pavimento cerámico
- Impermeabilizando también los posibles accesos laterales de agua desde el terreno o desde las paredes. Es una buena práctica que la impermeabilización aplicada sobre una terraza descubierta remonte por los cerramientos hasta 30-50 cm de altura
Cuadro resumen