Los levantamientos han estado siempre presentes en solados cerámicos aun en los ejecutados bajo la técnica tradicional. Bastará que la compresión supere la adherencia para que se produzca el despegue. Sobre edificación antigua se producen levantamientos al cabo de años por el estrés de los materiales y el deterioro de la superficie de colocación.
Conocemos terrazas pisables ejecutadas con baldosín catalán, siguiendo la técnica tradicional, que han presentado durante décadas un aspecto excelente, sin fisuras ni despegues. A partir de un tiempo aparecen los primeros síntomas de envejecimiento (fisuras en los encuentros, alguna baldosa rota, etc.) para generar después levantamientos en barraca y despegues generalizados.
A la inestable edificación actual, por inmadura, hay que agregar la ejecución de soleras de nivelación de alta retracción y la entrega inmediata a la colocación cerámica. En ocasiones, se superpone un deficiente endurecimiento de la superficie de colocación (presencia de finos, evaporación brusca del agua necesaria para la hidratación del cemento) y la presencia de materiales extraños.
Ambos constituyen el origen de levantamientos por compresión del pavimento y los despegues generalizados por rotura de una unión adhesiva débil y rígida. La colocación de grandes formatos y baldosas de baja capacidad de absorción de agua, junto a la colocación sin junta y sin contemplar juntas de movimiento perimetrales han agravado la situación, tanto más cuando la colocación en capa delgada se realiza con adhesivos de gama baja.