La acción combinada del ataque alcalino de los morteros de cemento más su aportación de Al
2O
3 y la acción del agua propician la formación de yeso primero y etringita después. El aumento de volumen de este sulfoaluminato de calcio fuertemente hidratado destruye la interfaz con el material de agarre, provocando el despegue de las baldosas.
La solución más económica y segura es interponer una barrera entre la anhidrita y el material de agarre (mortero o adhesivo cementoso) en forma de imprimación aplicada a rodillo con resinas acrílicas en dispersión. Tras 24 horas puede ejecutarse el solado bajo la técnica de capa delgada.
Cuadro resumen