Una primera recomendación general, sobre todo en solados exteriores, es la conveniencia de ejecutar el pavimento cerámico en condiciones de temperatura y humedad relativa favorables, en el sentido de no restar agua a la regular y completa hidratación del cemento.
La selección de la técnica de colocación (capa gruesa o capa delgada) es función de las características y comportamiento de las superficies que entran en contacto con el material de agarre.
La colocación por puntos de un pavimento cerámico es absolutamente rechazable, incluso en un espacio de vivienda de muy baja intensidad de tránsito. No solamente es expone la baldosa a la rotura por impacto sino que fallará la adherencia ante la más mínima tensión de cizalladura.
Cuadro resumen