Los fenómenos de degradación del material de agarre y/o la superficie de colocación están vinculados a la presencia local de agua y humedad en soleras antiguas, que arrastra sales en disolución y las deposita en los poros y capilares de los morteros. La saturación de esas sales y su cristalización puede provocar la rotura de la unión adhesiva, en un proceso expansivo similar al que se produce con la congelación del agua.
Esta situación se puede dar en locales subterráneos y pavimentos exteriores.
Cuando las humedades afectan a suelos de anhidrita (sulfato cálcico anhidro), la degradación por formación de etringita suele dar despegues generalizados.
Cuadro resumen