El denominado "efecto televisor", por presencia de humedad en el bizcocho, está asociado al mismo tipo de baldosas descrito en el párrafo anterior. Es un defecto que suele desaparecer con el tiempo si no existe aportación de humedad después de la colocación y que, en todo caso, debe resolverse en el proceso de fabricación, con la formulación de engobes y vidriados que aseguran la opacidad del estrato en contacto con el bizcocho. El recurso a una colocación impermeable es contraproducente desde el punto de vista económico con respecto al coste que supone la aplicación de un buen engobe o el recurso a vidriados opacos.