
En la actualidad, todas las baldosas cerámicas vidriadas de primera calidad que se acogen a la norma EN 14411 deben superar el ensayo de resistencia al cuarteo, según el método propuesto en la norma EN ISO 10545-11. Este ensayo nos garantiza el buen comportamiento de la baldosa frente a la microfisuración inmediata, al existir acuerdo dilatométrico entre el soporte y el vidriado, en el rango de temperaturas ya comentado, entre 23 ºC y 100 ºC.
En la mayoría de los fabricados actuales, los vidriados suelen estar ligeramente en compresión antes de la colocación de la baldosa; sin embargo, esta situación puede cambiar radicalmente cuando se superpone la expansión de la baldosa por acción de la humedad y la retracción de los aglomerados de cemento en morteros de agarre y capas intermedias. Este fenómeno de aparición de microfisuras, de geometría aleatoria, al cabo de un tiempo indeterminado después de la instalación de la baldosa, se conoce como cuarteo diferido.
Esta modalidad de cuarteo es imprevisible desde la fabricación. Dando por sentado que existe acuerdo dilatométrico entre los diferentes estratos que constituyen la baldosa cerámica, incluso previendo una ligera compresión de los vidriados a temperatura ambiente, es difícil predecir el estado tensional de la baldosa una vez anclada a la superficie de colocación. En consecuencia este tipo de defectos suele presentarse en la actualidad, sobre todo en baldosas de media/alta capacidad de absorción de agua (grupo III según la norma EN 14411) que tienen, a su vez, un coeficiente de expansión por humedad alto (superior a 0,4 mm/m según el método de ensayo contemplado en EN ISO 10545-10).
En ese sentido, la actual norma EN 14411 ha significado un retroceso respecto a la anterior norma europea, para la que se exigía un coeficiente de expansión por humedad inferior o igual a 0,6 mm/m. Ahora, se contempla como una característica opcional y voluntaria para el fabricante, y en el Anexo P (informativo) de esa norma se da cuenta de esta característica solamente en situaciones particulares de colocación (sin especificar cuales).
La situación actual de riesgo se produce especialmente en soleras de nivelación (pavimento) y enfoscados maestreados (revestimientos) que reciben la colocación de las baldosas a los pocos días (menos de 7) de su ejecución, en el período de máxima contracción de esas capas, especialmente con alta temperatura y sequedad ambiental. Pero además, sobre todo en soleras de nivelación, se están utilizando morteros con una alta relación agua/cemento (superior a 0,5), para facilitar su aplicación y la misma operación de nivelación, con lo que la contracción todavía es mayor. Normalmente la confluencia de estos factores lleva a defectos mucho más graves que el cuarteo diferido sobre baldosas aisladas y, entre ellos, abombamientos y fisuras generalizadas sobre pavimentos.