Aunque el cuarteo ha sido ampliamente tratado en bibliografía, no hemos encontrado fuentes documentales que concluyan los factores fundamentales en la aparición del
cuarteo diferido. Aquí, nos inclinamos por suponer una confluencia de la expansión por humedad de las baldosas cerámicas, la contracción de los aglomerados de cemento y los movimientos de las superficies y soportes de colocación.
Para el primer factor de contribución, el Técnico Cerámico conoce el fenómeno complejo que rige el aumento de volumen del cuerpo cerámico por acción del agua, en fase líquida o vapor. Recordemos que se superponen dos acciones de desarrollo independiente: un aumento de volumen reversible por la absorción física del agua y otro, de naturaleza química (quimiadsorción), que se produce por hidratación de los silicoaluminatos amorfos, vidrio y sílice amorfa, en un proceso de aumento de volumen, que se extiende en el tiempo, independientemente de que cese la aportación de humedad.
Aunque no existen correlaciones estrictas, los mayores coeficientes de expansión por humedad se dan en baldosas de elevada porosidad con presencia de capilares, donde la superficie específica sobre la que se produce la quimiadsorción es mayor y donde, evidentemente, el trasiego de agua también puede ser mayor.
Cuando al fenómeno natural de expansión de las baldosas cerámicas se superponen otros factores de contribución, traducidos en una fuerte compresión sobre el bizcocho, puede producirse la microfisuración de los vidriados, si se supera la resistencia a la tracción de los mismos, al someter la baldosa en su conjunto a flexocompresión. Estos factores de contribución son:
- La retracción de los aglomerados de cemento o variaciones de composición de los morteros.
- Los movimientos y deformaciones generados desde los soportes de colocación, sobre todo las flechas en forjados y la contracción de los elementos constructivos a base de compuestos de cemento, durante el proceso de endurecimiento.
La pérdida de volumen de los aglomerados de cemento depende de diversos factores (variables de composición del aglomerado y, entre ellas, la relación cemento/árido y agua/cemento, distribución granulométrica de los áridos, y condiciones ambientales de humedad y temperatura durante el proceso de endurecimiento). En una composición volumétrica 1:4 puede situarse en 0,4 mm/m en un mortero semiseco de relación agua/cemento por debajo de 0,5 hasta alcanzar retracciones mayores a
1,2 mm/m en aglomerados de baja consistencia y alto contenido en cemento.
El endurecimiento de capas intermedias que constituyen la base del recubrimiento cerámico, en línea con lo comentado en el párrafo anterior, también puede constituirse en un factor importante de contribución en la aparición del cuarteo diferido. Por ejemplo, puede aparecer en zonas concretas de un alicatado instalado en capa delgada sobre un enfoscado maestreado de alta retracción o en correspondencia con testigos y maestras ejecutadas con un mortero de fraguado rápido, incluso llevando a la fisuración completa de la baldosa.
La deformación cóncava de soportes horizontales (flechas en forjados y retracciones diferenciales en soleras de nivelación) suele desembocar en disfunciones más amplias que el cuarteo diferido, aunque éste puede estar presente.