Visualización Las juntas de colocación presentan una excesiva concavidad o hundimiento respecto al plano de las baldosas, además con irregularidades y, en ocasiones, con cambios de color.
Atribución Los colocadores americanos tienen establecidas instrucciones para el acabado de las juntas de colocación previendo una concavidad máxima que, en el caso de materiales de resinas reactivas, se sitúa entre 1,2 y 1,6 mm para juntas entre 6 y 10 mm de anchura. Esta ligera concavidad contribuye a la texturación del alicatado o solado y, en este segundo caso, también a la capacidad antideslizante del pavimento, favoreciendo la evacuación del agua a través de las juntas.
Cuando el agua de mezcla es excesiva respecto a las indicaciones del fabricante, su eliminación por evaporación provocará un hundimiento excesivo del material que, con frecuencia, tampoco será uniforme, provocando un efecto antiestético.
También podemos llegar al mismo acabado si procedemos a una limpieza prematura tras la operación de rejuntado. Si el material todavía está fresco o utilizamos una esponja blanda, arrastraremos el material de las juntas con el consiguiente vaciado no uniforme. La utilización de esponjas adecuadas es fundamental para evitar este defecto. Además, la operación de limpieza en húmedo debe efectuarse siempre en diagonal respecto a la trama de juntas.
Prevención Evitaremos este defecto:
- Usando esponjas de calidad, de rigidez media, bien escurridas
- Limpiando siempre en diagonal respecto a la trama de juntas
- Comprobando que el material de rejuntado está superficialmente endurecido (no mancha los dedos y pierde el brillo), antes de iniciar la operación de limpieza
- Respetando la proporción de mezcla propuesta por el fabricante