La colocación sin junta o con separación mínima entre baldosas no presentaba mayores problemas en el pasado con baldosas de formato que rara vez superaba los 400 cm2, con capacidad de absorción de agua superior al 10% y con la ejecución de alicatados en manos de profesionales expertos que aplicaban "lechadas" de cal y arena fina u otras composiciones locales, además en alicatados sobre superficies de gran estabilidad.
En repetidas ocasiones, casi una constante es esta publicación, venimos insistiendo en el cambio de escenario de la colocación (baldosas grandes y en ocasiones poco absorbentes, e inestabilidad de los elementos constructivos y la superficie de colocación).
En ese nuevo escenario, es preceptiva la colocación a junta abierta y el empleo de materiales adecuados, cuando no especializados, que garanticen la durabilidad de la trama de juntas. En la actualidad se impone la selección de materiales que al menos cumplan las exigencias de la norma EN 13888.
Además, la operación de rejuntado merece una ejecución cuidada y "cariñosa", lejos de una intervención protagonizada por manos inexpertas y mucha prisa. En buena parte, el aspecto final de un alicatado o solado depende de esa operación. Hoy en día, tenemos tecnología disponible para alcanzar ese objetivo.